La adicción a la oxitocina y sus consecuencias.
Pienso en los últimos diez años. Durante este tiempo he aprendido y experimentado algunas cosas útiles. Ahora sé lo que es sentirse parte de un grupo, de un clan. También sé lo que es sentir que te quieren y se preocupan por ti y disfrutar de la amistad hasta casi el paroxismo. Qué raro suena pero qué real. Por esto mismo, por sentir el calor humano, he pasado una década intentando no ir a ningún sitio. Tampoco sabía adónde debía ir, porque estaba demasiado ocupada intentando saber quién era y quién me podría querer a mí y por qué motivos. Dando vueltas sobre mí misma, viajando, amando y desamando a partes iguales.
Ahora vuelvo a estar en el punto donde empecé, pero al menos sé de dónde vengo y dónde estoy. Y aunque sigo sin saber adónde voy, al menos eso ya no me importa. Justo eso es lo que me pone, por fin, en funcionamiento. He recuperado la ilusión y la confianza en hacer realidad mis sueños, aquello que perdí al llegar a la edad adulta. Pasada esta década, me descubro sintiendo y pensando como cuando era una niña, cuando todo era posible. Hoy todo es posible. Hoy empieza todo. Y cuando digo todo me refiero a la próxima década, una en la que voy a preocuparme, por fin, de pensar en lo que quiero yo, no en lo que me quieran los demás.
p. d. 1. No pienso repetir un post de este estilo, de reflexión egocéntrica tendente al patetismo. Me dan arcadas cuando lo releo. Pero es que hoy no puede tocar otra cosa más que esto. Y además esto es mi blog, no te jode!
p. d. 2. Hoy me he cruzado con los Green Day en el Passeig del Borne. Pero que conste que este encuentro no tiene nada que ver con el tono del post escrito. Que una ya tiene una edad. Y unos gustos, también.
p. d. 3. Un rato más tarde me he encontrado con el argentino que me hizo vomitar. Afortunadamente, soy de reflejos rápidos y lo he esquivado.
No estás de vuelta en la casilla de salida, sólo te has parado un momento a mirar atrás para entender por qué te has perdido y decidir cuál es el camino que seguirás ahora.
Me quedo con tus palabras sobre ‘hoy todo es posible’ y espero no tener que recordártelas?!
Quien es EL argentino que te hizo vomitar? yo creía que te hacían vomitar todos
Bueno, ya empezamos con los malentendidos.
Bueno, es culpa mía por poner cosas que sólo me entiendo yo, como las abuelas. El argentino que me hizo vomitar, LITERALMENTE, fue aquel de la rotura del condón, no sé si te suena. El que se quemaba los brazos con cigarros para sentirse vivo (madre, qué original -pfffff- el chaval). Uf, no me lo hagas recordar, qué tío más plasta. Además, no veas lo que le olían los pies.
Jijiji… ahora que lo pienso… tengo que colgar una cosita… jijiji.
uopsss esa historia no la se!?
No? Seguro que sí, pero no te acuerdas… o la mezclas con otras! Es de la cosecha de junio del 2006, o del 2007… who cares!